LA PRENSA EN LA GUERRA Y LA GUERRA A LA PRENSA Los editoriales durante el conflicto bélico por las Malvinas (1) César L. Díaz, Mario J. Giménez y Luis M. Sujatovich Universidad Nacional de La Plata (Argentina) Htatodiaz60@yahoo.com.arH Resumen El presente artículo analiza las columnas editoriales del diario La Prensa durante el conflicto bélico con Gran Bretaña en 1982 y su inestable relación con las autoridades de la dictadura militar argentina. A su vez, da cuenta de las condiciones políticas que imperaban entonces; y refiere algunas de las dificultades que atravesaron los medios de comunicación para circular e informar en un contexto signado por la censura. Palabras clave: Diario La Prensa, Guerra de Malvinas, censura. Es sabido que, al estallar la guerra, “la primera baja es la de la verdad”, pero también lo es que reiteradamente se ha probado que ello no ayuda al país cuyo gobierno incurre en el error de eliminarla (LP, 4/5/82). Presentación El examen minucioso de la columna institucional del matutino de la familia Gainza Paz desde la última etapa del tercer gobierno peronista hasta el final de la dictadura militar, nos ha permitido corroborar que contribuyó con la construcción discursiva del golpe de Estado de 1976 (2), porque entendía que el pronunciamiento militar no representaba una ruptura del orden constitucional sino la única salida institucional posible. En su criterio, ese fatídico 24 de marzo, no era la democracia la que finalizaba (3), sino un sistema de gobierno estatista y populista que había propiciado a la subversión (4) y por ello debía ser excluido de la vida política nacional. Precisamente, el reordenamiento institucional que La Prensa preconizaba exigía la ineludible tarea de reinstaurar el orden social y económico en el país que, en razón de su magnitud no podía recaer tan sólo en los uniformados, sino además en los civiles que formaron parte de la gestión dictatorial y también en los medios de comunicación. No obstante el compromiso inicial con el que La Prensa asumía el enfrentamiento con el “enemigo subversivo”, no dejó de lado su carácter de actor político para esgrimir sus desavenencias y señalarle admonitoriamente a la Junta Militar aquello que debía ser corregido (5), adoptando por ello el comportamiento de un “periodismo pendular” (Díaz, 2009). Uno de los asuntos en los que centraba sus críticas era el sostenimiento de las empresas administradas por el Estado y entre ellas las directamente vinculadas con el ámbito comunicacional (canales de televisión, emisoras de radio y la agencia de noticias Télam) (6), odiado aparato edificado bajo los designios del “gran responsable” (7). El mantenimiento de este emporio multimediático, así como también la perpetuación de la legislación lesiva para la libertad de prensa (8), hicieron que el diario de los Gainza Paz comenzara a distanciarse del proceso militar. En tal sentido, un verdadero punto de inflexión lo constituyó la conformación de la empresa Papel Prensa S.A. que vinculó los intereses del Estado dictatorial con los de La Nación, La Razón y Clarín. La iniciativa fue condenada explícitamente desde la columna brought to you by CORE View metadata, citation and similar papers at core.ac.uk provided by Sistema de Publicación de Revistas - Facultad de Periodismo y Comunicación Social -...