ser humano, ya que no todos so- mos padres, pero sí todos somos hi- jos. Y es en ese rasgo donde debe nacer toda la afectividad humana y encauzarse a él. La filiación es el fin de la familia, y ésta lo es de la sociedad. Si la sociedad no marcha bien, es porque la familia está en crisis, y si esta adolece de savia, se quiebra y disuelve, es por falta de filiación. Esperemos que el libro eduque la afectividad en la línea aconsejada por Aristóteles, según la cual “la in- tegración de la afectividad propor- ciona al hombre el elemental con- trol cibernético de su actividad. Es la seguridad de fondo, inicial, que abre paso al crecimiento sin antago- nismos de las facultades humanas superiores; el confiar como base de la esperanza, es decir, de la actitud ante el futuro como sede de las me- tas a alcanzar sin impaciencias, ten- sándose hacia ellas” (Leonardo Po- lo, Antropología de la acción directiva, Madrid, Aedos, 1997, p. 105). Este libro de Alvaro Sierra fue presenta- do en sociedad en Bogotá el jueves 14 de agosto de 2008 ante la pre- sencia de las autoridades académi- cas de la Universidad de La Sabana. Esperemos que la faceta ensayística de su vida siga siendo tan fecunda como lo son las demás. JUAN FERNANDO SELLÉS Re015 Los hábitos intelectuales según Tomás de Aquino Juan Fernando Sellés EUNSA, Pamplona 2008, 665 pp. L a referencia casi permanente a una educación en valores, una educación cívica o ciudadana, pare- ce dejar de lado, en quienes tienen la misión de educar, algo tan im- portante y decisivo para la educa- ción, y por tanto para la mejora y crecimiento personal, como son los hábitos y las virtudes. No es nueva esta distorsión. ¿Qué añade el estudio de los hábitos pa- ra alguien que se dedica a la educa- ción? La respuesta, por sencilla, no deja de tener su importancia. To- dos ellos –los hábitos– van encau- zados a la dimensión más radical de la educación: ayudar a crecer. Desde esta perspectiva el libro que aquí se presenta tiene una impor- tancia vital para el buen desarrollo de la educación. Efectivamente, “hábito y virtud son dos conceptos que manifiestan lo mejor del hombre, como es el per- feccionamiento libre y radical de la persona desde sí misma […]. Hábi- to y virtud sólo son la efectividad propia del crecimiento humano que expande la libertad, donde se realiza plenamente la real autono- mía personal en la actuación ordi- naria, cotidianamente. Así se ha vis- to siempre en la práctica totalidad del pensamiento educativo, que ya  ESE Nº15 2008        