La metáfora en los clichés del mundo bursátil. Un estudio contrastivo inglés-español ELENA GÓMEZ PARRA, CARLOS F. MÁRQUEZ LINARES Y CHANTAL PÉREZ HERNÁNDEZ Universidad de Córdoba INTRODUCCIÓN El estudio de la metáfora se ha convertido, especialmente a partir de los trabajos de G. Lakoff (Lakoff y Johnson, 1980; Lakoff y Turner, 1989), en una de las cuestiones más candentes en el ámbito de la Lingüística moderna. Dicho interés se ve acentuado a raíz del desarrollo del paradigma de la Lingüística Cognitiva (Jackendoff, 1983; Lakoff, 1987, Langacker 1987, Taylor 1989), que centra su atención en la influencia que el aparato cognitivo humano en general y el perceptual en especial tiene sobre la configuración de las lenguas naturales. Por otra parte, el ámbito de la paremiología, inicialmente restringido a las sentencias y giros idiomáticos de una lengua, puede extenderse para abarcar aquellas expresiones que tradicionalmente se han catalogado como clichés. Dicho término se refiere a grupos sintagmáticos u oracionales que aparecen de manera repetida en el discurso, convirtiéndose en verdaderos apoyos prefabricados sobre los que se estructura el discurso (Sinclair, 1991). En esta dirección se mueven asimismo algunos de los trabajos que se encuadran en la Lingüística del Corpus (Altenberg y Olofsson, 1990; Kjellmer, 1990; Altenberg, 1991). Existen tipos de discurso que se prestan de manera especial a las expresiones prefabricadas, puesto que se ven obligados a describir de manera periódica una realidad que presenta unas limitadas posibilidades de variación. Un claro ejemplo de este tipo de textos es el de los artículos periodísticos bursátiles. Los índices bursátiles se comportan de modo muy simple, ya que sus posibilidades de cambio se limitan al mayor o menor crecimiento o decrecimiento de los valores financieros, si bien las motivaciones para este cambio son bastante más oscuras y complicadas. Al mismo tiempo, las expresiones que conforman estas estructuras prefabricadas tienen un origen metafórico. Ello resulta lógico, pues, al constituir la bolsa un ente esencialmente abstracto, la descripción de su comportamiento habrá forzosamente de realizarse a partir del ámbito de lo concreto, de lo que sí tenernos percepción directa, produciéndose así el salto o extensión metafórico1. Éste es un fenómeno lingüístico ampliamente reconocido en el ámbito de la ciencia cognitiva, tal y como se deriva de los estudios realizados por Taylor (1989) y Sweetser (1990: 18), quien, por ejemplo afirma: It seems clear that more abstract domains tend to derive their vocabulary from more concrete domains (rather than vice versa) and, furthermore, that in some cases there is a deep cognitive predisposition to draw certain particular concrete domains in deriving vocabulary for a given abstract domain. 1 No conviene olvidar que el propio término que designa los mercados bursátiles -bolsa- constituye un sentido metafórico extendido a partir de un lexema que, en principio, designa una entidad concreta. Paremia, 8: 1999. Madrid.