20 LASA FORUM 54:1 DOSSIER: LAS SOBREVIDAS DE LA BIOPOLÍTICA La biopolítica neoconservadora en Latinoamérica: entre imaginarios moleculares y la precarización neoliberal por José Manuel Morán Faúndes | CIJS/CONICET, Universidad Nacional de Córdoba jmfmoran@gmail.com En los últimos años se ha consolidado una renovada avanzada neoconservadora que está poniendo en jaque los logros en materia de derechos sexuales y reproductivos (DDSSRR) en gran parte del mundo. América Latina no es la excepción, y en diversos países es posible observar la confguración de proyectos políticos y sociales que movilizan una agenda de oposición a las demandas feministas y LGBTI, buscando confgurar un orden tradicionalista en materia de moral sexual. Esta avanzada neoconservadora está recuperando, actualizando y poniendo en circulación una serie de dispositivos discursivos e institucionales de gestión sobre los cuerpos, en una búsqueda por instituir un modelo de familia reproductivo y cis-héteronormativo. Desde este punto de vista, el neoconservadurismo contemporáneo moviliza una compleja biopolítica orientada a la jerarquización de los cuerpos y el deseo. En tanto dispositivo conceptual, la biopolítica es un término polisémico. La extensión de su uso abarca diversas posiciones teóricas y hasta epistémicas (Lemke 2011). El concepto es hoy usado para referir a asuntos sumamente disímiles, desde políticas reproductivas, sanitarias o medioambientales, hasta la gestión de los cuerpos y subjetividades en el marco del capitalismo contemporáneo. También el concepto se usa con connotaciones valorativas diversas. Aunque su uso más común contiene un fuerte componente crítico, en línea con la perspectiva foucaultiana, y apunta a entender que toda biopolítica implica una forma de subjetivación orientada al control y la gestión de los cuerpos, otros enfoques entienden que ciertas formas de biopolítica pueden comprenderse desde connotaciones positivas. Considerando esto, la pregunta que anima este ensayo es cuál es la biopolítica dominante de los contemporáneos sectores neoconservadores en Latinoamérica. O, en otras palabras, qué enfoques sobre la biopolítica pueden resultar adecuados para comprender las formas que adquieren los recursos y dispositivos desde el cual los neoconservadurismos buscan instituir un orden moral contrario a la agenda feminista y LGBTI. Sin ánimo de exhaustividad, y entendiendo que existen diversas miradas posibles sobre estos asuntos, se proponen dos marcos conceptuales desde los cuales puede abordarse el actual momento de la biopolítica neoconservadora: el encuadre de lo que denominaremos la “vida en sí”, y el de la “política vital”. Una biopolítica de la “vida en sí” Desde hace décadas, los neoconservadurismos movilizan una retórica secular (Vaggione 2005), en gran parte basada en imaginarios científcos y biomédicos, al momento de oponerse a las demandas feministas y LGBTI. La circulación de imágenes y discursos que ponen a cigotos, embriones y fetos en el centro de sus acciones performáticas, así como las argumentaciones biologicistas (y centralmente genetistas) movilizadas para justifcar su idea del inicio de la vida desde la fecundación, resultan hoy centrales en su oposición a los derechos reproductivos. Asimismo, sus discursos morales sobre la sexualidad se entrelazan hoy con ideas basadas