¿Quiénes son los ángeles? El término ángel deriva de una traducción griega del original hebreo mal’akh, que antiguamente significaba la “cara oculta de Dios”, pero más tarde pasó a significar “mensajero”. Su importancia básica no radica en qué o quienes son, sino en lo que hacen. Representan espíritus celestiales considerados precisamente como mensajeros o intermediarios entre Dios, o los dioses, y la humanidad. Todas las religiones están relacionadas con el vínculo que los seres humanos tienen o deben tener con el reino sobrenatural. En las cuatro grandes religiones occidentales, judaísmo, zoroastrismo, cristianismo e Islam, se piensa que esta relación incluye a los ángeles, enviados como mensajeros divinos a la humanidad para instruirlos, informarlos o dirigirlos. Un ángel puede actuar también como guardián protector, como guerrero celestial, e incluso como poder cósmico. Más aún, la línea divisoria entre un ángel bueno y un ángel malo, o demonio, está a veces poco clara. Por lo tanto, los ángeles pueden describirse en general como poderes personificados mediadores entre lo divino y lo humano. Los Ángeles son algo así como el resultado híbrido de un extraordinario programa hebreo de entrecruzamiento original de seres sobrenaturales egipcios, sumerios, babilonios y persas. Esta interacción genética de ideas dio origen a la apariencia corpórea de los mensajeros alados de Dios que hoy conocemos. Hacia el siglo I esta creación básicamente judía fue adoptada, casi en su totalidad, por la nueva religión y, seis siglos más tarde, por los musulmanes. Los Ángeles son los seres más cercanos al mundo espiritual humano y los más alejados del mundo celestial en jerarquía. Los ángeles son criaturas de naturaleza espiritual, aunque dotados de apariencia humana, sobre todo cuando cumplen misiones que hacen preciso el contacto con los hombres, lo que ocurre con frecuencia, pues son los espíritus angélicos más cercanos a éstos. Tradicionalmente se les ha representado con aspecto antropomórfico, pero