85 Cierra el Acto el Director de la Escuela de Arquitectura Joaquín Lorda, un sabio profesor Miguel Á. Alonso del Val En nombre de la Escuela que tanto amó Joa- quín, agradezco el testimonio de todos los que me han precedido en el uso de la palabra, sometidos a unas estrictas reglas de tiempo impuestas para vincular este homenaje a un profesor tan querido, a la Reunión Anual de Alumni de la Universidad de Navarra, un acto que da razón y sentido al ser universitario. Todos hemos descubierto hoy, además de aspec- tos ocultos de su fgura, que la gran obra del profesor Lorda ha sido la creación de una gran red de perso- nas agradecidas por su sabiduría y su generosidad, sin duda el mejor legado de cualquier profesor. Realmen- te, ese regalo que nos deja Joaquín es un tesoro para esta Universidad y para esta Escuela de Arquitectura, que fue su pasión y su preocupación. Joaquín amaba apasionadamente la Escuela y también sufría con ella, porque amor y dolor van tantas veces unidos ya que sólo quien ama, sufre. Ya en el primer año de carrera, en el que co- incidimos, Joaquín era una fgura en los debates y asambleas del campus en los convulsos años 70. En aquel escenario Joaquín no se callaba ante nada y te- nía un criterio ingenioso para todo. Más allá de su opinión, mostrada siempre con respeto pero con gran brought to you by CORE View metadata, citation and similar papers at core.ac.uk provided by Dadun, University of Navarra