HISTORIA SOCIAL E INSTITUCIONAL DE LA EDUCACIÓN EN LA REGIÓN CENTROCCIDENTAL DE VENEZUELA: TEORÍA Y PRAXIS DE UNA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN. Reinaldo Rojas (Universidad Pedagógica Experimentai Libertador, Barquisimeto, Venezuela). La apertura en 1991 del primer programa de Maestría en Educación, mención Enseñanza de la Historia, en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador-Instituto Pedagógico de Barquisimeto, llevó a la coordinación del referido programa a sustentar en dos Líneas de Investigación las actividades de investigación, en especial, las conducentes a la elaboración de los respectivos Trabajos de Grado. Una de esas líneas lleva por título: HISTORIA SOCIAL E INSTITUCIONAL DE LA EDUCACIÓN EN LA REGIÓN CENTROCCIDENTAL DE VENEZUELA, subdivida a su vez en los temas: Historia Social e Institucional, Procesos educativos y educadores. El trabajo que presentamos tiene, en tal sentido, el objetivo de exponer el cuadro conceptual, institucional e historiográfico general en el que se inscribe la construcción y desarrollo de la referida Línea de Investigación sobre la Historia de la Educación, con énfasis en su fundamentación teórico-metodológica, desarrollo de las investigaciones y primeros resultados, a fin de hacer un primer balance de los realizado, estableciendo con ello algunas de las más significativas conclusiones en las perspectivas de la relación Teoría y Praxis de una Línea de Investigación. La definición de los estudios de postgrado como aquellos que tienen por finalidad "contribuir al mejoramiento de las ciencias naturales, ingeniería y ciencias sociales, mediante el análisis de los aportes en el ámbito nacional y universal" (Normas para la Acreditación de Estudios para Graduados. 1983. Art. 2*), y más concretamente, los niveles de Maestría y Doctorado como aquellos dirigidos "al dominio de los métodos de investigación propios de un área de conocimiento" (Maestría) y a la realización de "aportes significativos al conocimiento en un área del saber" (Doctorado), nos coloca ante una disyuntiva: Hacer de los estudios de postgrado meras repeticiones de lo conocido y, en el mejor de los casos, adecuación de modelos de análisis o comprobación de teorías producidas en otras latitudes; o por el contrario, vincular dicho proceso educativo con la investigación hasta hacerla partícipe de los procesos de creación de ciencia, tecnología y cultura a que debe estar dirigida una de las funciones centrales de la universidad. Esta relación, entre investigación y postgrado, no ha sido claramente establecida y resuelta en el proceso de construcción del sistema nacional de postgrado en nuestro país. A nivel general, tal como lo refiere Víctor Morles en una de sus obras dedicadas al tema, los postgrados nacieron en Alemania "más como una función de las universidades que como un nivel distinto y separado del primer grado académico o profesional ."(Morles, Victor. La Educación de Postgrado en el Mundo. 1991. R 257), entendiéndose en ese sentido los estudios doctorales como "responsabilidad normal de los departamentos y profesores existentes en la universidad y no de nuevas estructuras académicas." (ídem). Ahora bien, cuando se trata de la relación con la investigación, señala el mismo autor, nos encontramos con una grave deficiencia, ya que predomina la "pequeña investigación individual" quedando al margen la investigación "que estudia o se relaciona con los graves problemas que afectan a la humanidad, o que trata de generar teorías para la comprensión de la tales problemas."(p. 278 y 279) Sin embargo, sabemos por diversos estudios que la investigación en América Latina no sólo es una actividad reciente, institucionalizada alrededor de los años 80, sino que muchas universidades soportan aun hoy el peso de la tradición profesional y docente que ha hecho de la transmisión de conocimientos elaborados, la tarea central de la universidad. Simón Shwartzamn, al tratar este tema de las dificultades del desarrollo de la investigación en nuestras universidades, destaca entre las más importantes, el peso de la función básicamente docente y profesional, la vigencia de una tradición cultural que no ha incorporado los valores y motivaciones de las actividades científicas y, finalmente, el hecho que el desarrollo económico no ha generado demandas por actividades tecnológicas complejas. (Citado por Klubitschko, Doris. Postgrado en América Latina. 1986. P170) 263