145 ESA MALDICIÓN ECOLÓGICA LLAMADA CAPITALISMO diego díaz hormazábal El capital no come porque alguien tenga hambre: el capital siempre está comiendo. Andreas Malm Como humanidad estamos siendo espectadores de dos grandes fenómenos que amenazan nuestra existencia y ponen en peligro la vida a escala planetaria: por un lado, la agravación de las consecuencias del cambio climático y, por el otro, el auge de nuevas formas de autoritarismos en el núcleo de las democra- cias occidentales. Un factor común aún más problemático lo encontramos incrustado en ellos: el capitalismo. ¿Cuáles son las relaciones que podemos encontrar entre estos tres puntos? ¿Es posible pensar en agenciamientos tales como capital-autorita- rismo, capital-cambio climático, autoritarismo-cambio climático? En este escrito se pretende analizar la posibilidad de encon- trar trazos demarcados entre estos tres puntos que los enlacen, que los unan y que los delaten. ¿Pero qué es lo delatable? ¿Algo oculto se debe poner de manifiesto frente a la mirada incrédula? Nada que no hayamos visto con anterioridad, ninguna cara escondida detrás de la máscara. Más bien, es la sinuosidad de estas relaciones la que debe aclararse, desdibujarse tal y como se nos han presentado: como si fueran problemas ajenos entre ellos; tres fenómenos coincidentes en tiempo, más no en espa- cio, y menos en forma. Los crímenes que se les imputan son tan amplios como graves: apropiación de lo común y atentado contra ello. Apropiarse de la Tierra y atentar contra ella, apro- piarse de los ecosistemas y atentar contra ellos, apropiarse de la